Con ayuda de su amiga Rosa, una auténtica experta después de haber visto un programa de televisión, el niño se embarca en la tarea de desembrujar a la bruja, para lo que recurre (o lo intenta) a todo tipo de remedios: descubrir su verdadero nombre y decirlo en voz alta una y mil veces, clavarle una estaca en el corazón al estilo de las pelis de vampiros o el más horroroso de los horrores, ¡besarla!
Y será precisamente ese beso lo que acabe humanizando a la terrible bruja y haciendo descubrir al niño que en realidad es una señora muy simpática y que no hay por qué temer a las nuevas parejas de los padres.
Hasta que conoce al nuevo novio de su madre, claro.
Inédito en español.



